Agricultura 3.0: llega la nueva Revolución Verde

04 May Agricultura 3.0: llega la nueva Revolución Verde

Agricultura 3.0: llega la nueva Revolución Verde

El sector agrícola y ganadero nacional comienza a implementar soluciones para mejorar la productividad y ahorrar costes.

Mercedes Iborra creció rodeada de limoneros en el seno de una familia de agricultores. Tras estudiar ingeniería agrícola y con la colaboración de su hermana, ambas decidieron aplicar sus estudios a su verdadera pasión, el campo. Así es como nació VisualNacert o “el Google Maps de la agricultura”, según Mercedes.

La original aplicación ideada por las hermanas Iborra,que se ha incubado en Wayra (la aceleradora de empresas de Telefónica), consiste en un software basado en mapas que aporta al usuario una cantidad ingente de información. “Nuestra plataforma combina datos climatológicos, del suelo o datos de identificación geográfica con datos nuestros y de los agricultores. Con esta mezcla, somos capaces de aportar a ese mapa una importante información extra sobre, por ejemplo, cuándo es el mejor momento para recolectar, si hay plagas o cuándo es mejor sembrar”, afirma Iborra. Millones de datos que se visualizan en una aplicación sencilla con un mapa de colores, y que para el agricultor suponen un importante ahorro de costes.

José Luis Miguel, director técnico de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), tiene claro que “la agricultura basada en macrodatos ha llegado para cambiar la producción agropecuaria. Este cambio agrotecnológico es la nueva Revolución Verde”. Para este experto, la agricultura basada en macrodatos permite crear “un nuevo ecosistema de trabajo que nos va a permitir recolectar, almacenar y procesar grandes volúmenes de información, de diferentes orígenes y, a partir de aquí, desarrollar aplicaciones capaces de responder a nuestras necesidades”.

DE LA INTUICIÓN A LA CIENCIA

Los agricultores saben interpretar como nadie las señales del cielo. Y si las cosas se tuercen, como dice el refrán: “Entierra el grano el labrador, y lo encomienda a Nuestro Señor”… Hasta ahora. Hoy, también en el sector agropecuario, el big data entra en acción.

Aplicaciones como VisualNacert son las herramientas que tienen los agricultores del siglo XXI para monitorizar y optimizar los cultivos. “El uso de macrodatos en el campo marca la evolución desde la agricultura intuitiva a la agricultura científica, con importantes ganancias anuales en eficiencia y productividad”, afirma el experto de COAG.

El uso de datos pronto se va a convertir en una necesidad. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) calcula que en 2050 habrá 9.000 millones de personas en el mundo, 2.000 millones más que en la actualidad, y esto, sin olvidar el cambio climático que ya está afectando al planeta y que, según todas las previsiones, va a ir a más.

En este contexto, la producción agrícola necesita aumentar un 70% antes de 2050 usando menos recursos y la misma superficie. “Sin implantar tecnología big data en el campo no será posible cumplir con los objetivos de la FAO”, recuerda Martín.

Ésta es la visión también de plataformas como Bynse, de la firma tecnológica española Dinsa. “Lo que hacemos es aplicar tecnología para medir el estado de las plantas, la variedad, la especie o el tipo de suelo, y analizarlo junto con la predicción climatológica, además de los elementos químicos o fertilizantes utilizados”, explica Gonzalo Martín, consejero delegado de Bynse. Después, se cruzan todos esos datos para generar información que ayude al agricultor “a saber qué hacer y en qué momento”.

Estos modelos se personalizan según lo que necesite la explotación, y permiten que los productores controlen en tiempo real, y a través de cualquier dispositivo con conexión a Internet, el estado actual y las necesidades futuras de su terreno. La plataforma, como señala su CEO, está pensada para empresas medianas y grandes, especialmente para cooperativas, “pero acabará por llegar al pequeño agricultor”.

Otra de las compañías pioneras en la generación de datos para la agricultura esFruitbull, una start up impulsada también por Wayra. Su objetivo es dotar de mayor transparencia al mercado de frutas y verduras, e introducir innovaciones tecnológicas para tratar grandes volúmenes de información sobre el sector en tiempo real.

Santiago Álvarez, CEO de Fruitbull, explica que las soluciones basadas en datos hacen que “sea posible conocer los precios de un producto en un mercado concreto en todo momento, pero también saber qué variedades están presentes, cuál es el empaquetado que más demandan los consumidores, cuáles son los supermercados, las marcas competidoras, el origen de los productos de la competencia, e incluso, la calidad del producto o los tipos de ofertas que existen”.

Impulsada asimismo por la aceleradora de Telefónica, Cropti es una plataforma ideada para ayudar a los agricultores profesionales con la gestión de sus terrenos.“Desde que es obligatorio en España realizar el cuaderno de explotación, los agricultores deben apuntar cada día todo lo que hacen en sus parcelas. Esta información es muy valiosa y puede ayudar a esos mismos agricultores a hacer sus tierras más rentables si saben sacar partido a todo lo anotado en el cuaderno de campo”, afirma Eugenio Fernández, director de Cropti.

La aplicación tiene dos funciones: ayudar a rellenar el cuaderno de explotación y cruzar esa información con análisis en tiempo real del estado de los cultivos junto con información big data. “Gracias a todos estos datos podemos ofrecer una potente herramienta estadística y de análisis para ver cuáles son las explotaciones más rentables, qué parcelas consumen más recursos, prever las necesidades y tomar mejores decisiones”, comenta Fernández.

De nuevo, los mapas son la herramienta principal de la plataforma Agromaping. Esta compañía ofrece mapas donde ver el estado de salud de los cultivos y su variabilidad espacial en la parcela. Esta información permite implementar técnicas de manejo específicas para cada zona.

La localización también es un parámetro imprescindible en las tareas que se realizan con tractor, como explica Diego Juste, director de comunicación de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA). “La aplicación A pie de campo, de UPA, cuenta con un sistema de GPS que indica al agricultor las zonas por las que ya ha pasado para que no se solapen las áreas fertilizadas. Es muy útil, pero necesita mejoras que implementaremos en cuanto contemos con más fondos para impulsar la agricultura de precisión”.

LA GANADERÍA SE DIGITALIZA

El sector ganadero va un paso por detrás que el agrícola en cuanto a digitalización, pero empiezan a aparecer soluciones tecnológicas que mejoran la productividad del ganado.

Además de soluciones como Ganges, una plataforma de gestión de vacas cárnicas para pequeños ganaderos, la ganadería intensiva cuenta con otras como iSagri, que permite tratar los principales problemas de las explotaciones ganaderas (porcino, vacuno, ovino y caprino). Esta aplicación pone al día al ganadero de sus obligaciones administrativas y legales, permite realizar un seguimiento individual de los animales, y ayuda a llevar a cabo la gestión de los costes y recursos.

Otras, como DelaVal, están enfocadas en vacas lecheras. Esta multinacional ofrece al ganadero sistemas informáticos para controlar el ordeño, collares inteligentes para las vacas e, incluso, programas avanzados que analizan al ganado a diario y detectan cuándo necesitan un cuidado especial.

“Todavía queda mucho por hacer”, asegura Juste. “Por ejemplo, en UPA trabajamos en una nueva tecnología para localizar a las ovejas y protegerlas de los ataques de los lobos. Un paso más en un sector con una enorme brecha digital que habrá que romper para que el campo no se quede atrás”.

DRONES PARA CONTROLAR LOS CULTIVOS

En España, el empleo de drones para el campo ya es una realidad en algunas zonas agrícolas. “Durante el año 2015, en las Bodegas Pago de Carraovejas hemos realizado la fotografía aérea de nuestra finca mediante el vuelo de un dron. Gracias a esta tecnología, se obtienen en tiempo real los datos necesarios para el estudio y desarrollo eficiente de los viñedos, permitiendo de esta forma minimizar los costes”, asegura Gema Pastor Sierra, responsable de desarrollo de negocio de Pago de Carraovejas. La toma de imágenes mediante drones permite a esta bodega realizar mapas que ayudan a la elaboración de un diagnóstico más preciso, y que facilita actuar en el momento oportuno, con mayor precisión que si se realizara el mismo trabajo con un satélite, donde la toma de imágenes sobre el viñedo está vinculada a su órbita de giro sobre la Tierra.

Las vacas, también en la nube

“He nacido en una familia de ganaderos de vacas cárnicas, pero desde que estudié Informática todo mi entorno me pedía ‘un programa de vacas'”. Así es como comenzó la historia de Ganges, la compañía que dirige Victoria Zuleta y que ayuda a los ganaderos de ‘a pie’ a gestionar sus vacas y tener controlado su ganado. “Quería que fuese un programa muy simple, que cualquiera pudiera utilizar, pero a la vez tenía que ser práctico para facilitar las labores del día a día y no suponer un esfuerzo extra para el trabajador”, explica Zuleta. Actualmente, su aplicación se emplea en diferentes puntos de España, pero sólo en granjas extensivas. “Cuando viene un ganadero con muchas vacas le digo que éste no es su programa, pues es muy sencillo y no tiene sentido para grandes granjas”. Ganges ofrece al ganadero la gestión de las altas y bajas de animales, su control reproductivo y la genealogía, el seguimiento de la actividad de engorde o el registro de pesadas, entre otra información. La aplicación está alojada en la nube y se puede utilizar desde cualquier dispositivo conectado a Internet. “Aunque éste es un sector envejecido y las granjas no son de gran tamaño, no podemos olvidarnos de la tecnología en ningún caso”, concluye Zuleta.